La fachada era otra pero era imposible caer en equívoco alguno pues la dirección ejercía su poder indeclinable inmolando cualquier duda. Enfundada en una nueva estrofa, encontró su piel cuarteada por palabras que alineaban sus puntos como un hilván curtido de cicatrices. Se vio en líneas que bloqueaban el universo de los sentidos sin comas donde detenerse a respirar...todo junto, y acariciando el hielo que transformaba su alma en pasado, oyó el fragor dulce del tiempo rechazando su presencia.
El asombro
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La ropa interior no le queda como a las modelos. Ni es millonaria ni se
muere de hambre. Tiene un sueño que se parece al de otras muchas. No quiere
ser fa...
Hace 2 semanas
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